domingo, 7 de junio de 2015

The Strain toda una inspiración para mi cabecita.

Muchas veces,la inspiración de las personas creativas viene de donde menos te lo esperas. Creo que en un post previo o en Twitter comenté acerca de mis inspiraciones que sobre todo, son con canciones y situaciones de la vida diaria, más raramente viene cuando estoy viendo una película, serie o estoy leyendo un libro. 

Pero siempre hay situaciones 'excepcionales' con una trama, personajes y por la historia en sí misma que consigue que tu cabeza estalle con nuevas ideas. En este caso, me ha ocurrido con The Strain.

Desde hace un tiempo, empecé a pensar en escribir un fanfic sobre la historia, pero me dije, por qué no ir más allá, por qué no utilizar esa inspiración para crear algo propio. Así es como ahora estoy dando a luz a mi segunda creación, la primera casi casi ya está terminando. Creando una historia que sin The Strain, seguramente no hubiese sido capaz de crear, por todo ello y aunque estoy segura de que esto no llegará a los responsables: ¡GRACIAS!

Apenas llevo una página escrita y por aquí os dejo el comienzo de la historia:



-  ¿Qué ocurre? – Me preguntó Nick Martin mientas estábamos en el ascensor.
- Nada… Cosas del trabajo. – Tenía un fuerte dolor de cabeza después de la bronca que me había echado mi jefe.
- Venga, no será para tanto. – Intentó animarme. – Si quieres puedes contármelo, así te liberarás de tus problemas.

Mis oídos estaban como taponados y mi cabeza no dejaba de darle vueltas a la conversación que había escuchado apenas unas horas antes.

-  ¿Estás bien? – Me preguntó. – Parece que estés en otro mundo. – Rió.
-  Tranquilo, es este maldito dolor de cabeza, que no se me va.
-  Eso espero, porque ya llevamos un par de minutos en nuestra planta.
-  Vaya, estoy peor de lo que pensaba. – Salí de mis pensamientos y eché la cabeza hacia atrás.
-  ¿Vamos?
-  Sí, claro.

Salimos del ascensor pero al llegar a la puerta no conseguía encontrar la llave de mi apartamento. Martin, que ya había abierto la suya se me quedó mirando, preocupado. 

-  Oye, si de verdad quieres hablar, desahogarte…
- No te preocupes. – Abrí el bolsillo interior de la mochila que siempre llevaba y allí estaban. Guardadas en el mismo sitio de siempre. Abrí la puerta y suspiré.
-  Aquí estoy, ¿vale?
- Muchas gracias, Nick. Creo que me tumbaré en la cama y dormiré un poco, últimamente no descanso bien y no sé por qué.
-  No le des vueltas a la cabeza, cierra los ojos y piensa en una playa de Hawai, tumbada en la arena y con el sonido de las olas de fondo. – Dijo guiñándome un ojo.
-  Ojalá fuese tan sencillo. – Sonreí de forma vaga. – Y prefiero no imaginarme en ningún lugar al que se que jamás iré.
-  El día menos pensado me presentaré con los billetes de avión en la mano listo para llevarte allí. – Rió y cerró la puerta tras de sí.

Espero que os haya gustado esta pequeña muestra, mientras tanto, tendréis que esperar que siga avanzando con él.

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